Sevilla ha sido la ciudad elegida por Radisson Hotel Gropu para ubicar un hotel único que va un paso más allá de lo que marcan las tendencias en hotelería de alto nivel en la categoría de hotel urbano cinco estrellas. Con este singular proyecto, Radisson Hotel Group hace honor a su lema ‘Welcome to the Exceptional.

El emblemático establecimiento ocupa una manzana entera en la recién remodelada Plaza de la Magdalena, en pleno centro de la ciudad. Este nuevo hotel Radisson Collection es el primero que la compañía internacional inaugura en España bajo su marca de más alto nivel en lo que es un primer paso para el ambicioso plan de crecimiento que Radisson Hotel Group proyecta para el Sur de Europa y que contempla la apertura de hasta 20 hoteles más en nuestro país en los próximos años.

Con sus 89 habitaciones cuidadas al detalle, incluidas cinco suites en la azotea –dos de ellas con amplias terrazas propias y espectaculares vistas–, un espectacular rooftop de más de 400m2 con piscina y solárium, un gimnasio y los dos exclusivos restaurantes con terraza y bar en la planta baja y, que llevan el sello respectivamente de los chefs Eneko Atxa y Manuel Berganza de Azotea Grupo, el flamante nuevo Radisson Collection Hotel, Magdalena Plaza Sevilla nace para convertirse en un auténtico referente hotelero y de estilo de vida cosmopolita, no solo en la ciudad del Guadalquivir sino en toda España.

“Radisson Collection reúne hoteles emblemáticos en ubicaciones únicas, que destacan por su singularidad y autenticidad. Una localización privilegiada y un diseño de alto nivel basado en soluciones sostenibles son dos de los sellos distintivos de la marca Radisson Collection como también lo son la personalización de los hoteles y el compromiso con la gastronomía que, en este caso, se materializa en dos restaurantes a cargo de dos reconocidos chefs con estrellas Michelin. No podíamos encontrar un destino más apropiado que Sevilla para presentar esta marca en España”, explica Federico J. González Tejera CEO de Radisson Hotel Group.

En palabras de Chema Basterrechea, Vicepresidente Ejecutivo y Jefe de Operaciones de Radisson Hotel Group: “Esta apertura es especialmente relevante para Radisson Hotel Group, ya que supone el primer paso de una sólida apuesta a nivel corporativo por el mercado español y por ello está prevista la inauguración en los próximos meses de distintos hoteles en nuestro país. En concreto, Bilbao y Madrid son las ciudades con aperturas más inminentes como parte de esta estrategia. Además, Madrid es una ciudad clave para nosotros en este momento puesto que desde hace unos meses hemos ubicado en ella nuestro Hub de Apoyo Operativo al Business, dando servicio a nivel global y con un equipo que sumará 300 personas a finales de 2021.”

Nada más entrar, el amplio lobby con su espectacular front desk con el mostrador en acabado de latón contrastando con la atmósfera sobria y elegante, lleva a impregnarse de lleno en ese espíritu de sofisticación minimalista tan actual que promueve la marca Radisson Collection. Una visión muy especial de lo que significa el lujo contemporáneo que se interpreta a través de una arquitectura y un estilo decorativo inspirado en el minimalismo escandinavo, pero con grandes dosis de calidez aportadas por las maderas nobles y los elegantes tonos verde oliva que predominan en los textiles, conectando con el color imperante en los campos andaluces. Junto a ellas, fotografías en blanco y negro estratégicamente colocadas evocan miradas cómplices de algunos de los rincones más inspiradores de Sevilla.

Por su parte, los llamativos acabados de latón diseminados aquí y allá terminan por completar la armoniosa paleta de tonos y texturas que arranca en el lobby y fluye por todo el hotel invocando los reflejos y tonalidades de los rayos con los que el sol ilumina Sevilla. Este espacio, además, está específicamente concebido para funcionar como el nuevo y más sofisticado punto de encuentro de la ciudad, desplegando ante huéspedes y visitantes locales una sucesión de confortables espacios de mesas y sofás con una gran barra presidiendo el espacio central en la que la carta de coctelería y cafés premium son los grandes protagonistas.

“Una gran ciudad como Sevilla se merecía contar con un hotel de vanguardia que aúne un gran diseño con las tendencias mundiales del lujo y que sea a la vez funcional y respetuoso con el medio ambiente, todo lo cual además de crear un destino para los viajeros más exigentes siempre añadirá valor a la ciudad”, sostiene Javier Illán, CEO de Millenium Hotels Real Estate, la empresa promotora y propietaria del proyecto.

Gastronomía de altura
A continuación, y en plena consonancia con la atmósfera del lobby, pues se trata de un mismo espacio abierto de gran amplitud y luminosidad gracias a sus generosos ventanales, se despliegan las mesas de Basque, el restaurante que asesora el reputado chef Eneko Atxa (cinco estrellas Michelin), bajo una propuesta gastronómica informal y actual, basada en recetas tradicionales vascas, pero con matices locales en la que la parrilla será una pieza clave. Por ella pasan carnes y pescados, pero también las verduras que se ofrecen como guarnición. Incluso uno de los postres, su versión de las torrijas, se termina en las brasas. Entre los platos estrella se incluyen el salmonete a la llama, los brioches de rabo o de anguila, el talo de tomate o el pan de cristal con trufa. “Una cocina de inspiración vasca, que busca por supuesto la suculencia, la potencia de los sabores, e incorpora en cada receta aquello que entiendo dará placer tanto a los clientes sevillanos como a los nacionales e internacionales que llegan hasta nosotros buscando pasar un rato agradable y divertido”, explica Atxa.

En el edificio casi anexo que da a la calle Rioja, la oferta gastronómica se complementa con Justa Rufina, un segundo restaurante dotado de una agradable terraza a pie de calle. Un espacio cuyo nombre rinde homenaje a las patronas de Sevilla (Justa y Rufina) y que se rige bajo la dirección gastronómica de Manuel Berganza, chef ejecutivo de Azotea Grupo y el español más joven en lograr una estrella Michelin fuera de España en 2014 en Nueva York, quien ha diseñado una carta basada en el buen producto nacional. En la oferta de Justa Rufina hay una gran variedad de opciones, ideal para adecuarse a todos los momentos del día, desde el desayuno y el brunch hasta las copas de la noche, pasando por el almuerzo y el “tardeo”. De esta forma, el cliente podrá disfrutar de una apetecible comida en su restaurante a través de una experiencia gastronómica con el producto como protagonista y las brasas y su horno de leña como piezas clave para la elaboración de recetas tradicionales con toques creativos.

Detalles que enamoran
La excepcionalidad de este hotel, además de en el disfrute gastronómico, se halla también en todos esos pequeños grandes detalles capaces de sorprender al sibarita más viajado como son el contemplar la maravillosa puesta de sol sevillana en el rooftop de Justa Rufina saboreando un cóctel diseñado por Luca Anastasio, uno de los mixólogos más premiados del país; disfrutar de las amplias duchas con suelo de mármol y efecto lluvia que se accionan presionando un botón o regocijarse en la sensación de dormir en sus magníficos colchones de grandes dimensiones y que garantizan un descanso único.

Otros elementos pensados para asegurar la comodidad del huésped son el menú de almohadas –para adaptar el descanso a cualquier preferencia–, el wifi de alta velocidad en todo el hotel, el servicio de “late check out”, las ventanas insonorizadas, los desayunos para madrugadores, desayunos tardíos –o en la habitación–, máquinas de café Nespresso, servicio de lavandería exprés y planchado. Asimismo, destaca también la posibilidad de convertir la habitación en lugar de trabajo en remoto, un “must” en los tiempos que corren. Por supuesto, tampoco faltan servicios a la altura de una experiencia cinco estrellas como el de conserjería con atención 24 horas para cuando se requieren recomendaciones y asistencia con reservas para disfrutar de lo mucho que ofrece la ciudad de Sevilla en términos de agenda cultural, visitas turísticas o experiencias gastronómicas.

Con la salud y la seguridad de los huéspedes y los miembros del personal como máxima prioridad, Radisson Collection Hotel, Magdalena Plaza Sevilla implementa el programa de protocolo de seguridad de Radisson Hotels. Los protocolos de limpieza y desinfección en profundidad se desarrollaron en colaboración con SGS, la empresa líder mundial en inspección, verificación, pruebas y certificación, diseñados para garantizar la seguridad y tranquilidad de los huéspedes desde el check-in hasta el check-out.

Inspiración andaluza con guiños a Escandinavia
El proyecto arquitectónico del nuevo Radisson Collection Magdalena Plaza de Sevilla lo firma el estudio de arquitectura londinense Borgos Pieper, cuyo equipo afrontó con gran éxito el reto de recuperar la grandeza y escala humana del que fuese epítome del lujo: el Gran Hotel de París, un icónico establecimiento que antaño ocupó este mismo espacio hasta su demolición en los años 30. Para ello se ha apostado por una contundente fachada monolítica de piedra caliza revestida con profundos ventanales y balaustradas de hierro fundido, que también sirven como elementos de protección solar en aras de hacer de este un edificio más sostenible.

“Radisson Collection Hotel Magdalena Plaza Sevilla integra sus dos edificios en el entorno, de forma serena, enhebrando pasado y presente, permitiendo que lo antiguo respire junto a lo nuevo, en un concepto urbanístico sostenible, responsable y respetuoso”, afirma Nadine Pieper.

En el interior, una paleta bien definida de materiales crea una elegancia discreta con suelos de piedra caliza natural, detalles en bronce y latón, cerámica y maderas en espacios públicos y en las habitaciones siendo la procedencia de los mismos en su mayoría de origen local. “Queríamos utilizar elementos robustos que envejecieran bien. Que con el paso del tiempo ganaran belleza”, explican desde dAAr Arquitectura, responsables del interiorismo.

“En las habitaciones buscamos crear la sensación de armonía y calma a partir de los colores usando tonos bronce o beige que son atemporales, amplían el espacio y son cálidos”, explica Nadine Pieper. Por su parte, Etienne Borgos apunta que “el objetivo era crear un entorno protector. Fuera, la luz del sol es muy fuerte y quisimos aprovecharla de una manera más controlada para que fuese acogedora y jugase con las sombras”. La clave era convertir la luz en un elemento que propiciase la relajación. Como contrapunto, los baños se han concebido con un toque más dramático, planteando un claro contraste entre las paredes blancas, los suelos de piedra negra y detalles en bronce.

En las zonas comunes la luz natural se ha aprovechado para aportar un toque de glamour y resaltar elementos concretos, como las escaleras –cuyas formas orgánicas, en combinación con la madera y la luz, crean una interesante tensión visual–, o los pasillos, donde está presente de manera puntual.

Además, hay una apuesta por lo artesano en este desarrollo, pues varios maestros de la madera o del bronce han colaborado en este proyecto, por ejemplo, en las delicadas balaustradas de las ventanas, que recuperan la tradición orfebre de la zona, presente desde la época morisca. Como guiño a los orígenes daneses de la cadena, encontramos en las habitaciones y en los espacios comunes algunas piezas que recuerdan a los iconos del diseño nórdico.