O-I Glass, uno de los mayores fabricantes mundiales de envases de vidrio, ha inaugurado oficialmente sus nuevas instalaciones de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) esta mañana. La compañía americana ha invertido 30 millones de euros en la actualización y puesta a punto de la planta sevillana, lo que permitirá asegurar el mantenimiento de los casi 200 empleos directos, y otros 100 indirectos.

La renovación de las instalaciones se ha centrado en la construcción de un nuevo horno, el corazón de la fábrica, con el foco puesto en optimizar la eficiencia energética y reducir la huella ambiental.

Este horno tiene una superficie de 120 metros cuadrados y en él se funden las materias primas de origen natural que dan origen al vidrio (arena, caliza, sosa y vidrio reciclado) a una temperatura de 1.500ºC. Funciona ininterrumpidamente 24 h al día los 365 días al año y tiene una vida útil de unos 20 años.

También se han renovado completamente dos líneas de producción, lo que se traduce en un aumento de la capacidad productiva de un 10% y mayor flexibilidad para adaptarse a la demanda del mercado.

500 profesionales participaron en la renovación
La renovación de la planta fue un proyecto de gran envergadura y complejidad técnica que se realizó entre mayo y julio, mientras la fábrica paraba su producción. Durante la obra, trabajaron casi 500 profesionales, 350 de ellos especialistas técnicos externos, muchos de los cuales se desplazaron a la planta desde otros países.

La inauguración oficial ha contado con la participación de Rogelio Velasco, consejero de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades de la Junta de Andalucía, y Ana Isabel Jiménez, alcaldesa de Alcalá de Guadaíra. Al evento asistieron, además, representantes de importantes empresas andaluzas, especialmente del sector aceitunero, instituciones sevillanas y directivos internacionales de O-I Glass.

Pablo Arenas, director de la fábrica de Alcalá de Guadaíra, destacó en su intervención la importancia de esta renovación: “Es una apuesta por una ocupación profesional de calidad, que genera empleo de alto valor añadido para el tejido socio-económico local y también por la estabilidad del sector industrial que necesita ganar peso en la estructura productiva del país y específicamente en regiones como Andalucía”.

Por su parte Robert Gachot, director de O-I Glass para el suroeste de Europa, subrayó: “La planta de Sevilla siempre ha sido muy flexible, y con esta inversión hemos aumentado aún más esa flexibilidad para beneficiar a nuestros clientes españoles y franceses de los mercados de alimentación y bebidas. El vidrio es, con mucho, la opción de envasado de alimentos y bebidas más sostenible y los consumidores valoran cada vez más los envases de primera calidad, sostenibles y reciclables. Estamos muy satisfechos de apoyar e impulsar aún más la búsqueda de la sostenibilidad y apoyar el crecimiento de nuestros clientes en esta dirección en Sevilla.

El consejero de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades, Rogelio Velasco, ha subrayado el auge de la industria andaluza del vidrio y su compromiso con la descarbonización, la sostenibilidad y la implantación de la economía circular. Velasco ha subrayado la capacidad tractora de este sector para la industria andaluza, asegurando que “constituye un fuerte motor económico”. Asimismo, ha puesto de manifiesto el liderazgo de la provincia de Sevilla en esta actividad, al aglutinar el mayor número de empresas que se dedican a la fabricación de vidrio, con un 24% del tejido regional. “Este segmento ofrece numerosas oportunidades gracias a su permanente apuesta por la modernización para dar respuesta a nuevas demandas y clientes, a su capacidad para crear alianzas y fomentar la colaboración empresarial, que tantos beneficios aportan al territorio”, ha apostillado. El consejero ha reivindicado la industria como “uno de los pilares de crecimiento económico, teniendo en cuenta que en tiempos de crisis y recisión, como el actual escenario de pandemia, se ha demostrado que cuanto mayor es la capacidad industrial de una zona, mejor es su resistencia a las adversidades”.

Ana Isabel Jiménez, alcaldesa de Alcalá de Guadaíra, cerró las intervenciones agradeciendo a O-I Glass esta inversión en la planta alcalareña. En este contexto, destacó el proyecto “Alcalá Corazón Industrial de Andalucía”, afirmando que “para nosotros como ciudad es una apuesta importante y supondrá la transformación de la fisonomía de nuestros parques empresariales, con una inversión de 10 millones de euros con la que lideraremos el relanzamiento de la industria de Andalucía. Y concluyó: “Apostamos por la industria y la innovación como elementos para el crecimiento económico del futuro que nace con la vocación de liderar una nueva etapa de desarrollo en el conjunto de la comunidad autónoma y en particular en el área metropolitana de Sevilla, donde Alcalá refuerza su apuesta como motor económico. Por tanto, para mí como alcaldesa es una gran satisfacción poder asistir a la inauguración de una empresa que ha encontrado aquí el lugar para invertir y asegurar su continuidad durante muchos años”.


Más de 50 años de presencia en Sevilla

Hacia 1960 empezaron a envasarse las aceitunas en tarros de vidrio, un proceso impulsado por el mercado americano, que fue de los primeros en identificar las ventajas de este tipo de recipiente para un producto típico de la dieta mediterránea. Frente a esa demanda, en 1967 se empezó a construir la planta en Alcalá de Guadaíra, con un proyecto de dos máquinas precisamente para tarros de aceitunas.

La actividad fue creciendo y diversificándose en modelos y clientes, que desde siempre colaboraron en la innovación y el desarrollo de nuevos patrones. Grandes compañías con base local se involucraron desde el principio con la planta. Fruto de esa colaboración, en el año 1987 se construye un nuevo horno y se siguen desarrollando prototipos innovadores.

Acerca de O-I Glass
O-I Glass es uno de los mayores fabricantes mundiales de envases de vidrio y el socio preferido por muchas de las marcas de alimentación y bebidas líderes en el mundo. Con sede global en Perrysburg (Ohio, EE.UU), emplea a más de 25.000 profesionales en 72 plantas de 20 países. En 2020, obtuvo ingresos por valor de 6.100 millones de dólares.

Durante más de 100 años, O-I Glass ha fabricado envases de vidrio puros, naturales y ecológicos para todo el mundo. Impulsada por la innovación, O-I Glass está a la vanguardia de la transformación de procesos, productos y relaciones para alcanzar su visión de ser el productor de envases rígidos más sostenible del mundo. Sus envases son seguros e infinitamente reciclables. Y su vidrio se fabrica a partir de cuatro materias primas: arena, caliza, sosa y vidrio reciclado.

En España cuenta con dos plantas, en Barcelona y en Sevilla, con casi 400 empleados. La de Barcelona está especializada en envases de vidrio para vino, cava y licores; la de Sevilla en envases de vidrio para alimentación principalmente pero también para bebidas refrescantes.