Fundada en 1994, es una compañía netamente familiar que aplica su ingeniería “en la construcción, tanto de buques civiles, como militares, incluso submarinos, para armadas de otros países a través de nuestro principal cliente, los astilleros públicos de este país”, explica Carlos Campoy, CEO de la firma asentada en El Puerto de Santa María (Cádiz).

Se trata de una firma en la que la I+D siempre ha sido fundamental. “En una empresa como la nuestra, estamos acostumbrados a hacer pequeños proyectos continuos que nos ayuden a automatizar nuestro trabajo diario y a ser más competitivos en un mercado cada vez más globalizado”, apunta.

En este sentido, en el año 2020, Abance decide mirar al futuro y compra una participación de la empresa Surcontrol, especializada en robótica, sistemas de control y digitalización, “para ser capaces de desarrollar nuevas soluciones tecnológicas”, señala el CEO de la empresa gaditana.

La compañía tiene ya una posición consolidada en los mercados internacionales, de manera que el 40% de su facturación proviene de la exportación, una cifra que ha logrado con mucho esfuerzo. “Para una empresa familiar es bastante complejo este camino. No tenemos los medios que tienen las multinacionales, pero desde hace muchos años tuvimos claro que había que emprenderlo y vamos a continuar porque necesitamos esa diversificación de ingresos y no tener dependencia de los astilleros españoles”, asevera Carlos Campoy.

En Abance “hemos trabajado en Brasil, con algunos astilleros; estamos trabajando en Chile con un proyecto de un rompehielo; también estamos trabajando en EEUU desde hace más de tres años. Es un camino largo, pero esas posiciones en esos nuevos países nos pueden hacer en el futuro tener nuevas oportunidades de negocio por las que estamos apostando”, sigue.

En este sentido, explica Campoy, “somos una empresa competitiva, lo cual nos anima a seguir invirtiendo y probablemente pronto crearemos una delegación en EEUU, que nos haga tener un posicionamiento local, cercano a nuestros clientes”.

En su trayectoria internacional, Abance ha contado con el apoyo de la Junta de Andalucía a través de Extenda-Andalucía Exportación e Inversión Extranjera. “Para cualquier empresa que piensa en la posibilidad de explorar mercados internacionales, Extenda puede ser un gran aliado”, afirma el directivo. “Cuando una empresa sale de España es complejo y tiene un coste muy elevado. De la mano de Extenda, nos podemos permitir salir al extranjero, hacer exploraciones en diferentes países. Nos organiza misiones, eventos, visitas a las embajadas, a astilleros también. La efectividad de esas misiones es mucho mayor que si fuéramos nosotros solos, donde los costes serían mucho mayores, así como las posibilidades de acertar, que serían más complejas”, abunda.

La empresa quiere seguir avanzando internacionalmente, al tiempo que está inmersa en un proceso de digitalización. “Es necesario crear una plataforma donde estén todos los conocimientos de la empresa, que permita que la compañía siga creciendo y desarrollándose”, afirma Carlos Campoy. De esta forma, para Abance “es fundamental invertir en tecnología para poder estar conectados y trabajar online en los proyectos de nuestros clientes, así como en ciberseguridad para seguir siendo competitivos y dar tranquilidad a nuestros clientes”, concluye.