Cepsa, primera empresa en Andalucía por volumen de facturación y exportación, instalará en 2023 cargadores ultrarrápidos en más de 60 estaciones de servicio andaluzas, dentro de su apuesta por la movilidad sostenible. La compañía está instalando en su red de estaciones cargadores de, al menos, 150kW, dentro la mayor red de recarga ultrarrápida en carretera de España y Portugal que está desarrollando. Estos cargadores permiten recargar el 80% de la batería de los vehículos eléctricos en tan solo 10 minutos, un tiempo equivalente al del repostaje de un vehículo de combustión.

Las estaciones de servicio de Cepsa, con más de 250 establecimientos en Andalucía, se transformarán en espacios digitalizados que ofrecerán una amplia variedad de servicios de ultraconveniencia y restauración, que incluirán alimentos frescos, parafarmacia, comercio electrónico, puntos de recogida de paquetería y servicio de lavado sostenible de vehículos, así como soluciones multienergía.

Además, mediante herramientas de analítica avanzada se transformará la experiencia de cliente y se impulsará su programa de fidelización, líder en esta Comunidad. Asimismo, a través de la toma de decisiones basada en la inteligencia artificial, la compañía será capaz de ofrecer servicios integrales en tiempo real.

Asimismo, Cepsa impulsará la demanda de hidrógeno verde en el transporte por carretera, para lo que se ha fijado la meta de establecer en 2030 una estación de repostaje cada 300 kilómetros, en los principales corredores que conectan la Península Ibérica con el resto de Europa.

Cepsa ha presentado estos proyectos en el MOW FORUM Andalucía, un foro internacional sobre el futuro de la movilidad y del sector de la automoción organizado por la Junta de Andalucía con la colaboración del Real Automóvil Club de España-RACE, que acoge estos días a 300 expertos del sector en Sevilla y cuya apertura han presidido Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, e Isabel Pardo, secretaria de estado de transportes, movilidad y agenda urbana.

Durante su intervención en el foro, Pierre-Yves Sachet, director de Mobility & New Commerce de Cepsa, ha destacado: “Andalucía es el corazón de nuestra estrategia a 2030, en la que la descarbonización del transporte por carretera y la movilidad del cliente final tienen un papel fundamental. Para ello, estamos transformando nuestras estaciones de servicio en espacios de multimovilidad, en los que instalaremos cargadores eléctricos ultrarrápidos y estaciones de repostaje de hidrógeno verde, así como ofreceremos una amplia variedad de servicios de ultraconveniencia y restauración”.

Andalucía, eje central de la estrategia 2030 de la compañía
Cepsa invertirá en esta década hasta 5000 millones de euros en Andalucía. Esta inversión supone cerca del 60% del montante total (8.000 millones de euros) que la compañía invertirá para liderar la generación de energías sostenibles en España y Portugal y ser un referente en la transición energética. De esta forma, Cepsa coloca a Andalucía como el eje central de su nuevo plan estratégico, ‘Positive Motion’, y la situará a la vanguardia de Europa en las últimas tecnologías de las energías sostenibles.

Como consecuencia de esta inversión, Cepsa generará 17.000 puestos de trabajo, entre empleos directos, indirectos e inducidos, durante la construcción y vida útil de los proyectos. De estos, 13.000 serán empleos directos o indirectos y 4000, inducidos.

Cepsa instalará plantas para la producción de hidrógeno verde en sus centros industriales andaluces, que le permitirán liderar en 2030 la producción de esta energía en España y Portugal, con una capacidad de 2 GW. Las instalaciones de Cepsa (Huelva y Campo de Gibraltar) cuentan con una ubicación favorable y muy competitiva para desarrollar el negocio de importación de hidrógeno y exportación de Europa.

Paralelamente, la compañía aspira a liderar la producción de biocombustibles de segunda generación, con una producción de 2,5 millones de toneladas al año en 2030, fomentando así la economía circular. Todo ello se producirá en sus centros industriales de Andalucía, que se están transformando en biorrefinerías y en las que instalará nuevas unidades para procesar estos productos que permiten descarbonizar el transporte aéreo, marítimo y terrestre.

Asimismo, la compañía implementará en sus parques energéticos andaluces tecnologías basadas en la inteligencia artificial y analítica avanzada para optimizar sus procesos y reducir el impacto ambiental de la actividad de sus centros industriales.

En el ámbito de las energías renovables, Cepsa desarrollará una cartera de proyectos de energía solar y eólica para su propio consumo, con una capacidad de 7 GW. En Andalucía, la compañía ya tiene 1 GW con conexión a la red.

La compañía ha establecido una ambiciosa hoja de ruta para recortar sus emisiones, situándose entre las compañías referentes de su sector. En concreto, en 2030, reducirá sus emisiones de CO2 (alcance 1 y 2) en un 55%, y su índice de intensidad de carbono en un 15-20 % respecto a 2019. Cepsa quiere ir más allá del cero neto y llegar al positivo neto, permitiendo a los clientes y a la sociedad avanzar en la dirección correcta.

Cepsa es una compañía internacional líder comprometida con la movilidad y la energía sostenibles con una sólida experiencia técnica tras más de 90 años de actividad. La compañía también cuenta con un negocio de química líder a nivel mundial con una actividad cada vez más sostenible.

Cepsa ha presentado en 2022 su nuevo plan estratégico para 2030, Positive Motion, que proyecta su ambición de ser líder en movilidad sostenible, biocombustibles e hidrógeno verde en España y Portugal, y de convertirse en un referente de la transición energética. La empresa sitúa a los clientes en el centro de su actividad y trabajará con ellos para ayudarles a avanzar en sus objetivos de descarbonización.

Los criterios ESG inspiran todas las acciones de Cepsa para avanzar hacia su objetivo neto positivo. A lo largo de esta década va a reducir sus emisiones de CO2 de alcance 1 y 2 en un 55 % y su índice de intensidad de carbono en un 15-20 %, con el objetivo de conseguir emisiones netas cero en 2050.